Era sábado. Había quedado con dos amigas para ir al concierto de nuestras vidas y estábamos mas nerviosas que nunca.
Cuando estábamos en el coche de camino a Madrid, el padre de mi amiga empezó a decirnos que estábamos locas y que no era normal lo que queríamos a ellos y a su música.
-Señor, usted les ha escuchado bien? Es el mejor grupo del mundo y haríamos lo que sea por ellos. Usted esta acostumbrado a ver el cuarto de Ane, pues si vería el mio o el de Nagore o incluso vería nuestros libros de clase alucinaría.- le dije yo al padre de Ane.
-Papa, tu no lo entiendes. Eres demasiado mayor para entendernos a nosotras y a todas las Galaxy Defenders.-le dijo Ane.
-Chicas, os entiendo porque yo también tuve vuestra edad-hace mucho tiempo pensamos todas- pero me parece que no es como para estar como vosotras. Os habéis visto antes de salir de casa? Lleváis toda la cara pintada con sus nombres al igual que los brazos, os habéis pintado el tatuaje que tiene ese Tom...
- Perdone señor, pero un poco mas de respeto por Tom. No le llame ese Tom en mi presencia! Ni a el ni a ninguno!-le grite yo.
-Bueno lo siento. Pero es que aparte de eso lleváis camisetas de colores fosforitas en las que habéis escrito sus nombres y habéis pintado los logos de las púas o como lo llaméis vosotras.
-Papa, en lugar de hablar de como vamos vestidas o de como vamos pintadas, no hables y déjanos escuchar las canciones de McFly porque nos apetece mas hacer eso que escuchar tus quejas.-le contesto Ane porque odiaba que su padre se pusiera tan pesado como ahora.
Después de tantas horas de viaje solo nos apetecía levantarnos y estirar las piernas pero dijimos que lo haríamos cuando estuviéramos en la fila para entrar al concierto.
Me gusta mucho,creo que va a ser muy bueno.Cuando tengas tiempo pasate por el mio y me dices que tal http://ainarainwonderland.blogspot.com/ :)
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